Flor de pascua cuidados en verano

Más allá de que varios de los símbolos mucho más propios de la Navidad están decorados con abetos o elementos lumínicos, hay otro género de adornos navideños, entre aquéllos que resalta la nochebuena.

Las hojas de la flor de Pascua son de color verde obscuro, aterciopeladas y con bordes ásperos. Estos se mezclan con hojas de otros colores, primordialmente rojas, si bien hay otras especies menos reconocidas con tonos blancos, amarillos y rosas. Lo que se reconoce como la flor, por su forma de pétalo, de todos modos lleva por nombre braceae. Son los que aportan el auténtico valor ornamental a la planta. La ‘floración’ se genera en el intervalo de noviembre a enero, con lo que se usa con objetivos ornamentales o como obsequio en datas navideñas.

Cuidados de la Flor de Pascua en otoño y también invierno

En el momento en que se acerque el otoño, deberás supervisar la luz que recibe la Flor de Pascua, a lo largo de 14 horas cada día, para producir brácteas. Esto quiere decir desde el atardecer hasta el amanecer. Realice esto todos y cada uno de los días a lo largo de un par de meses.

Cuidados de la flor de nochebuena

Para comprender de qué manera proteger la flor de nochebuena, debemos investigar el origen de esta planta. El precaución de la flor de Pascua es un tanto difícil, en tanto que es un arbusto mucho más relacionado con los cactus que con los árboles. Esto va a quedar claro para nosotros en el momento en que observemos sus requisitos. Además de esto, es un arbusto originario de México (y otras unas partes de América del Sur) y en su hábitat original le agrada estar en sitios libres, cálidos y con temperatura permanente. Brota de noviembre a febrero en el momento en que los días son mucho más cortos.

A la flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima) le va a ir bien en un espacio lumínico cerca de una ventana. Debemos sostenerlo distanciado de corrientes de aire como radiadores o ventanas abiertas. Le agrada una temperatura permanente entre 18 y 25 grados centígrados. El riego ha de ser moderado y predominantemente por inmersión. El período natural de la planta perderá sus hojas a lo largo del invierno y si deseamos preservarla bien debemos cortarla antes de la primavera.

La luz, último elemento indispensable para preservar la nochebuena a lo largo de todo el año

Otro de los cuidados que hay, hay o hay que ofrecerle a nuestras plantas: la luz. La flor de pascua precisa mucha luz, con lo que es ideal ponerla cerca de una ventana. A lo largo de los meses de invierno, en el momento en que el sol es mucho más claro, puede recibir la luz del sol directa.

Sin embargo, en el momento en que comienza a llegar la primavera resulta conveniente retirarlo del sol. Esto puede mustiar las hojas.